Cuando me enteré de que El Cisne Negro salía al cine no pude reprimir mi ansiedad por verla y corrí a comprar entradas para el día del estreno en Barcelona.
Supongo que el hecho de que Darren Aronofsky volviera a dirigir una película que diera a hablar me llamó la atención, poco había visto y oído de él, después de su exitazo con Réquiem for a dream y su estrellada producción en Pi.
Sin embargo vi el tráiler y no pude contener mi emoción, Natalie Portman tomando el control después de V de Vendetta, en un papel tan impresionante que ni siquiera me parecía posible para ella, y Mila Kunis, en el papel de la compañera divertida y sexy, que poco había visto de ella a parte de Aquellos maravillosos 70 y la fallida película El libro de Eli.
El tratado de la imagen me resulta algo increíble, francamente, comparable al tratamiento que recibió Requiem for a Dream y la historia, el thriller piscológico me dejó con la boca abierta en más de una ocasión durante toda la película. Por no hablar del papel fundamental que juega Barbara Hershey, la madre de la protagonista... y para mí, otra cosa que hace de esta película aún más interesante es la banda sonora, que por mucho que no deje de ser la obra maestra de Tchaikovsky está trabajada por Clint Mansell, anteriormente había trabajado con Aronofsky en la pieza Lux Aeterna de su anterior película (en el año 2000). También destacar la colaboración de los británicos The Chemical Brothers.
Por último,agradecer al director que nos devolviera a la gran pantalla a Winona Ryder, una actriz que parecía haber desaparecido de la faz del planeta después de sus escarceos por algunas tiendas.

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